La diputación de Miranda se encuentra a una distancia media de 10´5 km de la capital municipal y linda por el Norte con las de Albujón y Pozo Estrecho, por el Sur con El Plan, por el Este con Santa Ana y por el Oeste con La Aljorra. Su territorio es atravesado por la antigua CN - 301. Su topografía es llana con una altitud media de 55 m s.n.m.
Cuando visitamos la actual ermita de esta diputación encontramos una iglesia moderna, amplia y bien proporcionada, bajo la advocación de Santiago Apóstol, su patrón. Gracias a la amabilidad de doña Fina, la santera y más conocida como Fina la del Caro, pudimos apreciar unas fotografías de la antigua ermita, construida en terrenos de una finca particular y sobre la que se asienta la actual, cuya arquitectura nos revela un pequeño porche de arcos como antesala a la entrada principal del cuerpo de un edificio rectangular. Así mismo obtuvimos referencias de la sacristía que debió existir a su derecha desde donde se podía acceder a un sótano para los enterramientos cuyas lápidas han desaparecido con el transcurso del tiempo.
La ermita actual se construyó en el mismo paraje, La Torre, una vez derruida la antigua, que se encontraba en ruina, gracias a la actividad de su párroco Vicente Martínez García y se inauguró el 25 de julio de 1978 durante las fiestas del santo de su advocación.
Respecto a su antigüedad existen documentos en nuestro archivo municipal de su existencia en el año 1790, dependiente de la parroquia de Pozo Estrecho y regida por el sacerdote José Ruiz y Martínez, en los que se hace constar que el vecindario del partido de Miranda lo forman 75 vecinos.
Actualmente tiene imágenes de la Virgen del Carmen y San José, presidiendo el altar mayor un crucifijo que flanquean las imágenes de la Inmaculada y el santo titular, al que se le ha sustituido la espada que tradicionalmente empuña con su mano derecha por un estandarte con la cruz de Santiago.
La falta de documentación en nuestros archivos municipales nos impide remontarnos a épocas pretéritas, por lo tanto hemos de comenzar siempre la búsqueda de datos en la primera mitad del siglo XVI, cuando el crecimiento demográfico tuvo una clara manifestación no sólo en la expansión urbana, pues fue también el inicio de una lenta e incipiente repoblación y explotación agrícola del campo.
Ya desde finales del siglo XV los cartageneros comenzaron a pensar en establecerse más allá de las murallas. Pues hasta entonces el Campo de Cartagena había sido empleado por los ganaderos trashumantes de las sierras de Cuenca, Teruel y Granada, que aquí encontraban un excelente extremo de sus cañadas y un lugar óptimo por su clima y por sus yerbas saladas para invernar con sus rebaños.
Sin embargo hemos de esperar a finales del siglo XVI para encontrar una referencia a la toponimia de esta diputación, cuando surjan pleitos entre los labradores en las proximidades de la rambla del Saladillo. Aunque en los archivos no existen relaciones de los parajes y caseríos que integraban el término municipal, se citan en numerosas ocasiones en los libros capitulares a partir del último tercio del siglo XVI el de Miranda.
Tendremos ocasión de sentirnos favorecidos en nuestra búsqueda cuando en el año 1683, con motivo del repartimiento de la población del campo, encontremos la relación de los 92 pagos, grupos de casas vinculados a explotaciones agrícolas, y entre ellos con 11 vecinos el de Miranda, con 25 el de Villarrica, y con 40 el de Retamosa. Hemos elegido estos tres por ser nombres que se mantienen hoy día en la diputación de Miranda.
Será más definitiva la relación pormenorizada de vecinos de la ciudad y campo de Cartagena que en el año 1715 aglutina la población en 17 diputaciones o partidos, aunque con límites poco definidos, confeccionada con motivo del reparto de la sal. En ella la diputación de Miranda figura con 34 vecinos y 136 habitantes, lo que supone un 2´5% del total
En el año 1750, del catastro de Ensenada figuran como poseedores de tierras: el convento de Santo Domingo, el convento de la Merced y el convento de las monjas de la Purísima Concepción.
En el año 1771 con motivo de la averiguación de la población del campo y huerta de Cartagena para establecer una contribución única, en la diputación de Miranda figuran 610 vecinos de ambos sexos y un total 732 habitantes.
Dos años antes del censo de Floridablanca, en 1785, tendrá un reconocimiento oficial la articulación jurisdiccional en diputaciones, así que en el año 1787 figurará en el Nomenclátor o Diccionario de ciudades, villas, lugares, aldeas, granjas, cotos redondos, cortijos y despoblados de España y sus islas adyacentes, la ciudad de Cartagena como cabeza de partido y entre las 17 diputaciones la de Miranda, en la parroquia de Pozo Estrecho, como aldea real con alcalde pedáneo y 318 vecinos, lo que supone un 1´9% del total
En los manuscritos de la colección Vargas Ponce figuran los estados correspondientes a los años 1796 y 1797 en los que se manifiestan el número de vecinos existentes en las 21 diputaciones de la jurisdicción de Cartagena, en los que Miranda figura para el primero con 56 vecinos, 12 yuntas mayores, 25 menores, 5 cerdos y correspondiéndole por tanto 36 fanegas de sal, y en el segundo año de los citados con 60 vecinos, 125 hombres y 30 mujeres, 9 yuntas mayores y 13 menores, correspondiéndole 15 fanegas y 2 celemines de sal.
Pocas referencias tenemos del siglo XIX y tan sólo podemos citar la descripción del año 1847 que hemos encontrado en nuestro archivo municipal y que dice: Se compone de terreno llano de tierras blancas de 2ª y 3ª clase, algunas de riego de noria, sacada el agua con caballerías, arbolado de todas clases y viñas.
En el Nomenclátor que publica la Dirección General de Estadística con referencia al 31 de diciembre de 1920 figura la diputación de Miranda, entre las 20 que componen el término municipal de Cartagena, con 813 habitantes de hecho y 826 de derecho, distribuidos entre los 250 edificios y albergues que componen los caseríos de: Los Gallos, Los Garcías, Los Maestres, Los Martínez, Los Nietos, El Palmero, Pepe Martínez, Los Piteras, Los Polinarios, Los Silvestres, Torres, Venta del Tono, Los Vidales y Villa Rica.
En el libro guía oficial de la ciudad correspondiente al año 1923 figuran en los dos barrios de que se compone los siguientes parajes: Los Bernales, Casas de la Ermita, Los Celdranes, Los Garcías, Los Gallegos, Los Gallos, Las Lomas, Los Martínez, Los Maestres, Los Piteras, La Pedrera, Los Palmeros, Los Palmarios, La Retamosa, La Torre, Los Vidales y Villarrica. Se alude en dicha guía a que esta diputación es una de las más importantes por su riqueza vinícola.
En el censo del año 1930 cuenta con 976 habitantes de derecho y 973 de hecho, quedando dividida en dos barrios que comprenden los siguientes caseríos y parajes: Miranda, Los Gallos, Los García, Los Maestres, Los Martínez, Los Nietos, El Palmero, Pepe Martínez, Los Piteras, Los Polinarios, Los Silvestres, la Torre, Venta del Tono, Los Vidales, Villa Rica, Retamosa, Las Cristianas, La Pedrera, Pozo Dulce, Las Monjas, La Gila, Teodoros, Casas del Cura, Casas de Pérez, Las Casicas, Los Alcázares, Vitícola Moderna, Disloque, Casas de Navarro y Casas de la Fábrica.
Forma parte del 10º distrito del término municipal junto con las diputaciones de Santa Ana, Los Médicos, El Plan y Canteras. Y a efectos del Registro de la Propiedad, por R. O. de 10 de julio de 1886 se inscribe en la 3ª sección, junto con las diputaciones de San Antonio Abad, Canteras, Los Puertos, La Magdalena, Campo Nubla, Albujón, Aljorra, El Plan y Perín.
En el año 1933 se le da el nombre de María de Pineda.
En el año 1991 la población se cifraba en 894 habitantes, siendo su núcleo principal Miranda con el 89´5% de la población. En el año 1996 el Padrón municipal de habitantes revela las siguientes cifras y distribución: En Las Casicas 30 hombres y 16 mujeres; en Los Gallos 12 y 9; en Miranda, núcleo y diseminado, incluyendo la barriada Santiago, 406 y 403 y en Los Vidales 10 y 9; lo que representa un total de 895 habitantes.
Hoy su territorio es atravesado por el canal del trasvase Tajo-Segura y completa sus recursos hídricos con algunos aportes de aguas subterráneas, lo que ha facilitado la puesta en regadío de las tierras de secano que han cobrado gran importancia económica. Entre estos cultivos destacan los agrios y especialmente las hortalizas: pimiento, alcachofa y melón, manteniéndose los de secano del almendro y el olivo. Otras actividades corresponden a una cooperativa de transportes y al sector de la construcción.
Fiestas patronales
* Miranda, 6 a 25 de julio
Resumen y fotos extraídas del libro "Los pueblos de Cartagena" de Juan Antonio Gómez Vizcaino