A finales del mes de junio de 2010 arrancaban las obras del proyecto de construcción de una Vía Verde ciclable en el Barrio Peral, en el tramo que va desde la rotonda de Los Barreros hasta Ronda Norte, con un plazo de ejecución de ocho meses.
Esta actuación, con un presupuesto de 1,5 millones de euros, se abordó a través de los fondos estatales del Plan E 2010 y abarca 1,8 kilómetros, unos 34.000 metros cuadrados, incluyendo un tratamiento integral a todo el ancho de la antigua vía del tren, habilitando espacios para peatones, ciclistas, zonas deportivas y de juegos infantiles.
Los principios del diseño de la Vía Verde están basados en la integración visual y espacial, abogando por la accesibilidad y sostenibilidad ambiental, utilizando materiales nobles, como son piedras naturales y terrizo. La prioridad es para las zonas de esparcimiento y disfrute peatonal, integrando a los ciclistas y peatones con la trama urbana, todo ello compatibilizando con áreas de juego infantil y circuitos biosaludables.
Hay que recordar que esta Vía era una de las viejas reivindicaciones de los vecinos de los barrios implicados, que dieron origen a las gestiones que llevó a cabo el Ayuntamiento con ADIF para alcanzar un acuerdo de permuta de los terrenos.
El paseo resultante parte al mismo nivel de la Rotonda de Los Barreros y con una suave pendiente va descendiendo barrio abajo hasta las inmediaciones del Centro Comercial Mandarache, eliminando la barrera física de separación entre los tres barrios y permitiendo una total permeabilidad peatonal entre ambos, cosa que no era posible por la trinchera del antiguo trazado ferroviario.
LAS OBRAS PASO A PASO
La construcción de la Vía Verde del Barrio Peral se dividió en varias fases. La primera de ellas, una de las novedades del proyecto, consistió en el relleno de tierra del antiguo talud hasta dejar el nuevo paseo peatonal y carril bici a la misa altura de las calles.
Para ello se empezó por el vallado de la mayor parte del antiguo trazado, de unos dos kilómetros de longitud, para continuar de forma simultánea con la limpieza de matorral y maleza y el movimiento de tierras. Para el relleno se emplearon unos 50.000 metros cúbicos de tierra.
Las actuaciones posteriores consistieron en el hormigonado de la vía, jardinería, construcción de aceras, dotación de alumbrado, pavimentación del paseo y el carril bici. También se ha incluido una línea de pluviales de 800 metros de longitud encargada de recoger el agua de lluvia a lo largo de la vía verde.
En abril de 2011, quedaba abierta al público la Vía Verde.